lunes, 26 de noviembre de 2012

Alisado Japonés

Hola! 

Os voy a comentar, si a alguien le interesa, mi experiencia con el alisado japonés. Se me ocurrió escribir una entrada sobre esto ya que mucha gente suele preguntar qué tal es y dónde me lo hice y todo eso, así que, por lo que veo, es un tema que despierta curiosidad.
Imaginaros la situación: me bajo en el metro Plaza España un día de semana a eso de las 5:30, salgo por la salida de la calle Leganitos buscando la peluquería que me recomendó una compañera. Día frío y nublado. Camino por la calle Leganitos intentando encontrar tal peluquería mientras veo por todas partes establecimientos asiáticos, la verdad es que nunca había estado en esa calle y no sabia que la calle prácticamente está llena de negocios asiáticos, y mira que he paseado muchísimas veces por alrededores. Curioso como Madrid te sorprende.
Bueno ,en fin, que llegué a la peluquería y entré. Le pregunté a una chica, que parecía ser la recepcionista o lo que sea, si hacían alisados, me dijo que si y me invito a sentarme. Mientras estaba sentada vinieron unas cuantas peluqueras ,que apenas hablaban español ,a examinar mi pelo mientras comentaban en su idioma ( que no se cual es, y tampoco les pregunté. Me parecería una falta de respeto afirmar que eran japonesas sin preguntárselo). Mientras tanto yo no podía mover la cabeza y no hacia mas que preguntarme donde demonios me había metido.
Cuando dejaron de examinarme me dijeron que sí podía hacérmelo y que me costaría unos 150€. Les confirmé que me lo haría y empezaron. Una peluquera,q que casi no hablaba español tampoco, empezó a aplicarme un producto blanco en las raíces, cogió un rollo de papel film y me cubrió la cabeza con él. A continuación, me colocó una especie de gorro rojo que se conectaba a la corriente y daba calor. Después me dejó una media hora con aquello en la cabeza. Como supondréis, yo seguía pensando que dónde me había metido y sintiéndome muy ridícula, además. 
Hasta ese momento no me había dado tiempo a observar la peluquería . Era un sitio bastante grande pero muy desordenado, habían cosas por el suelo, toallas en las sillas, pelos en los espejos. Además tengo que decir que estaba un poco sucio. En el resto de sillas habían mujeres haciéndose el mismo tratamiento, con la misma cara de extrañeza que yo. Alguna que otra fue más lista y se llevó un libro para hacer más amena la espera. Todo el tiempo pasaban peluqueras asiáticas gritándose entre ellas en su idioma, no se si en algún momento comentarían algo de mi ridículo aspecto, yo desde luego que lo haría. 
También pasaban hombres que no eran peluqueros ni nada, según pude ver, pero hablaban con ellas. En un momento llegó una mujer y se puso a hablar con ellas en español un montón. Era gracioso porque ella hablaba y hablaba y las peluqueras apenas respondían .
Después de que pasara media hora vino "mi" peluquera y me quito lo que tenía en la cabeza. Repitió el procedimiento pero cogiendo más pelo. Me volvió a dejar media hora esperando y volvió a repetirlo hasta que ya tuve todo el pelo con el producto. En todo ese tiempo la batería de mi Blackberry se estaba agotando  y no tenía ninguna distracción porque no me había llevado ningún libro así que me aburría mucho. Incluso quería intentar entender algo de lo que decían, pero resultó imposible. 
Total que cuando tuve ya todo el pelo con el producto ya no me puso el gorro ni nada pero tuve que volver a esperar media hora. Después me lavó el pelo y me lo secaron entre dos peluqueras. En ese momento yo ya estaba feliz porque pensaba que ya había acabado. Pero no. 

A continuación, entre las dos peluqueras me pasaron la plancha y lo hacían tan a conciencia que temí que me quemaran las orejas. Tengo la piel muy sensible y a la mínima que me quemen lo siento mucho. Pero bueno aún con la horrible tensión de que me quemaran pensaba que ya no podía quedar mucho. Por eso cuando me puso un producto que parecía  pegamento por todo el pelo y me dijo que no me moviera por 10 minutos yo ya no entendía nada. Después volvió a llevarme a lavar y a aplicarme una mascarilla y volvió a decirme que esperara 10 minutos . Yo ya para ese entonces estaba medio histérica, no me importaba si quedaba bien o mal solo quería irme a mi casa. Finalmente me lavó el pelo y cuando me lo secó con el secador me quedó muy liso. Por fin pude irme a casa después de 3 horas y media, mas o menos.
Después de eso tuve que estar 3 días sin lavarme el pelo y sintiéndome  muy asquerosa. 
Pero valió la pena, ahora cada vez que salgo de la ducha tengo el pelo liso y suave y ya no se me encrespa nada. Y eso que  yo lo tenía lo tenia muy muy rizado, eh!. De todas formas es un tratamiento muy fuerte y yo ahora intento hidratarlo lo más que puedo y cuidarme las puntas con un serum que compré. 

Bueno, en fin, esta es la historia de mi alisado. Si os lo queréis hacer, yo os animo a que lo hagáis porque soluciona mucho y quita mucho tiempo de plancha y siempre puedes dejártelo crecer y volver a tu cabello original. La verdad es que no me arrepiento para nada, esto de tener el pelo liso es una sensación muy extraña, todavía huyo de la lluvia pensando que se me va a encrespar. Pero, lo dicho si vuestro pelo supone un gasto de tiempo y dinero y ,en fin, un problema y queréis probar esto, hacerlo sin duda. 

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